Siempre he escuchado historias de que penan - nunca las creí porque nunca me pasó -. En la casa de la isla, se rumoreaba que penaban, Pipe siempre me lo dijo; me decía en su tonito peculiar "enserio si se prenden las luces de la casa y ahí no hay nadie", la Sra. Ita me miraba haciéndome el gesto con la cabeza de que era verdad el relato de su hijo, yo seguía sin creer.
Los primeros temporales de Julio los pase sola y nada, no sentía nada, pero el viernes 25 de Diciembre del 2009 los escuche ... escuche ruidos de TV, ruidos de gente y pasos, abrí los ojos inmediatamente y puse atención, hasta sentí olor a comida; el corazón me latió tan fuerte que pude hasta tomarme el pulso, tanto fue así que el Padre Nuestro se me enredó con el Ave María y volvía a empezar y volvía a empezar, estuve así hasta que me salio completito y de corrido, me calme solita y ocupe el viejo truco para espantar fantasmas que penan (y resulta), la técnica es empapelar a chuchá a estos fantasmas, acto seguido me tapé completa hasta la cabeza, no entraba ni aire y ahí estaba yo metale a rezos hasta que me desperté al otro día, ya era sábado y en la tarde fui de visita a la casa de la María y entre mate y mate y pan (por supuesto) le conté lo mismo y ella me decía "si Paulita, es verdad el doctor también me decía lo mismo, que los escuchaba pero ya no les hacía caso ... yo no le quise decir nada para no asustarla, pero es verdad que ahí penan".
Mi última noche en la isla (si bien recuerdo), Domingo 27 de Diciembre del 2009, escuche ruidos, la tierra saltaba como dando tumbos, desperté y escuche detenidamente y era como un tropel, me asusté y a mi corazón le pasó lo mismo, pero esta vez no recé, sólo movía los dedos dando golpecitos como clave morce a una pierna (creo) y recibía lo mismo de vuelta en la costilla, pero claro está vez fue diferente porque los caballos andaban sueltos en la noche.
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